​​La sequedad, i/o atrofia vulvo-vaginal son dos grupos comunes de patologías que afectan a las mujeres, y más frecuentemente a las mujeres posmenopáusicas (10% – 50%).Los síntomas comunes incluyen sequedad vaginal, picazón, irritación y dispareunia (dolor con las relaciones). La etiología de la atrofia se debe a la disminución de estrógenos, lo que afecta negativamente al colágeno y elasticidad de la piel.En la menopausia también la vagina se afecta con la disminución de estrógenos, pasando de estar habitualmente húmeda y elástica a ser de pared más fina y presentar mayor sequedad. El contenido de ácido hialurónico, también es uno de los principales cambios relacionada con la edad lo que influye en la deshidratación aparente, atrofia y pérdida de la elasticidad. El síntoma inicial suele ser falta de lubricación durante el coito pudiendo acontecer en una sequedad crónica, picor, inflamación y un dolor punzante en la zona vaginal y vulvar.
A parte de la atrofia y molestias secundarias a la menopausia existen otros problemas relacionados con el malestar vulvo-vaginal que pueden afectar a mujeres jóvenes:

Dispareunias o dolor en las relaciones sexuales

Episiotomías o cicatrices dolorosas tras una cirugía vulvar o vaginal

Patología dermatológica vulvar (liquen escleroso vulvar…)

• Sequedad por diferentes tratamientos (tamoxifeno en oncología, anticonceptivos de baja dosis, isotretinoína en acné, antidepresivos,…)

Infecciones de repetición y picor (disminuye pH vaginal y mejora inflamación mucosa)

Actualmente existe un tratamiento inyectable de Ácido Hialurónico, que está específicamente diseñado para mejorar la clínica que afecta a la zona vulvo-vaginal. Este tratamiento resuelve la inflamación de la mucosa, la sequedad vaginal, así como el dolor o dispareunia. Su aplicación da confort y mejoría de la calidad de vida asociada a esta problemática frecuente en la población actual. Consulte a su médico para tener más información.